Una cámara térmica no ve objetos en realidad. Ve calor, y el calor tiene que ir de algún modo del lado caliente de una habitación al lado frío. Si pones en medio algo que conduce el calor mejor o peor que lo que tiene alrededor, el flujo se dobla. Esa curva es lo que delata al objeto, aunque esté a la misma temperatura que todo lo demás.
Así que, para esconderte de una cámara térmica, no hace falta bloquear el calor. Hay que guiarlo alrededor del objeto y devolverlo justo donde habría estado. Eso hizo un equipo de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y de la Universidad Técnica de Dinamarca, en un estudio publicado en Nature Communications en 2026.
Cómo está hecha
La teoría se llama termótica de transformación, y dice cómo de bien tendría que conducir el calor cada punto del espacio para que el flujo rodee un hueco sin enterarse. Lo difícil es fabricar ese material. Los investigadores usaron una red:
- una jaula de aluminio impresa en 3D, con barras de al menos medio milímetro
- una goma de silicona vertida en los huecos, que conduce el calor mucho peor que el metal
- todo ello dentro de un bloque de material conductor
Si cambias lo densa que es la jaula de un punto a otro, cambias lo bien que lleva el calor cada zona. Las capas anteriores funcionaban casi todas en dos dimensiones o con el calor en una sola dirección. Esta se probó con el calor yendo tanto de arriba abajo como de lado a lado.
La manzana dentro de la pera
Lo que escondieron fue la parte que no pudimos resistirnos a contar. El equipo ocultó un núcleo de goma con forma de manzana dentro de una capa con forma de pera, y puso el bloque entre una placa calentada a 40 °C y un tanque de agua con hielo. Una hora después, con las temperaturas ya estables, lo grabaron con una cámara infrarroja.
Fuera de la capa, las franjas de igual temperatura seguían rectas y a la misma distancia, como si allí no hubiera nada. Sin capa, esas franjas se curvan a la vista hacia el núcleo escondido. Dentro casi no se generó diferencia de temperatura, así que la manzana quedó además protegida del calor y del frío.
También diseñaron una capa con forma de cabeza: una cara con gafas, escondida dentro de otras dos caras. Esa se comprobó con simulaciones por ordenador y se imprimió en plástico. La versión de metal que midieron con la cámara era otro diseño, así que de la capa con forma de cabeza es más exacto decir que la diseñaron que decir que la construyeron.
Lo que no hace
Las noticias suelen saltarse esta lista, así que aquí va.
- No es una prenda. Es un bloque macizo de metal y goma.
- Solo funciona con el calor. A simple vista se ve perfectamente.
- No puede esconder nada que genere su propio calor. Es lo siguiente que quieren resolver. De momento deja fuera a las personas.
- Necesita temperaturas estables. La información suplementaria dice que una capa de este tipo no puede ocultar del todo un objeto ante una detección térmica que cambia deprisa.
- Tiene un techo de temperatura. Con estos materiales, unos 150 °C.
- Es un resultado de laboratorio. Los usos que sugieren, como controlar el calor en electrónica, proteger equipos o tareas de seguridad, de momento son propuestas.
La fecha de la noticia
Si viste esta historia a finales de octubre de 2026, pudo parecerte recién salida. El estudio se publicó en línea el 20 de mayo, la universidad lo anunció el 13 de julio y ScienceDaily lo sacó en octubre. Es normal en las noticias de ciencia, y un buen motivo para desconfiar del «esta semana» en un titular.
Cómo es de verdad
Olvídate del bloque translúcido de la ilustración de arriba. El de verdad es gris y opaco, y el equipo fabricó medio bloque para que la cámara pudiera mirar la cara del corte. La manzana tampoco es roja: el núcleo es de goma de silicona.



